u salida es vibrante y jugosa: el mango dulce, el jengibre picante y el limón ácido se mezclan con un toque fresco de bayas rojas, creando una apertura luminosa y chispeante.
En el corazón, la fragancia se vuelve más cálida y envolvente. La cumarina aporta un matiz avainillado y reconfortante, mientras que el jazmín suma un toque floral seductor. El cedro equilibra esta fase con su elegancia amaderada.
Inspirado en God of Fire Stéphane Humbert Lucas 777